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Archive for enero 2013

El cine japonés

By : Rose
Abarcar la historia del cine japonés es un tanto complicado ya que estamos hablando de más de un siglo de filmes que sufrió grandes cambios y se vio enormemente afectado en numerosas ocasiones por duros acontecimientos como fueron el gran terremoto de Japón y la Segunda Guerra Mundial con el que se perdieron gran parte de su cinematografía. Pero, con este artículo, quiero que tengáis al menos una idea general  y conozcáis un poco más de él.

El cine se ha convertido en un catalizador de ideas y visiones de un Japón que, en muchos casos, no se asemeja para nada a la realidad de dicho país, hasta las nuevas visiones de un Japón que mezclaba tradición, violencia y modernidad que se sucedieron en los 70, 80 e incluso primeros 90.

Antes meternos en la historia, veremos los distintos géneros que se han formado a lo largo de la historia del cine japonés:

*Anime: es el término que agrupa los dibujos animados de procedencia japonesa. En Japón se utiliza el término para referirse a la animación en general.

*Jidaigeki: dramas de época ambientados generalmente en el Periodo Edo. Son los filmes ambientados en el pasado histórico, por lo general en el período feudal.

*J-Horror o cine de terror: Predomina el terror psicológico y la tensión.

*Cine de culto: Comprende aquellas películas que atraen a un pequeño grupo de seguidores de filmes como Battle Royale o Suicide Club
.
*Kaiju: Películas cuyo protagonista es un monstruo, como el popular Godzilla.

*Pink films o cine pornográfico: A diferencia del cine pornográfico occidental, el cine porno japonés por lo general incluye temas sociales y es estéticamente más cuidado.

*Yakuza: Películas que tratan acerca de la mafia japonesa.

*Gendai-jeki: que son filmes sobre la vida contemporánea, presentando retratos de costumbres sociales, retratos familiares,  o comedias juveniles ambientadas en épocas actuales.

Una vez mencionados estos géneros, vamos a introducirnos en la historia.

ORIGENES
En el comienzo del cine japonés, la mayor parte de las salas de cine empleaban a benshis, personas que se dedicaban a narrar la película que se estaba viendo. Es decir, en función de la capacidad del propio benshi  para narrar la historia que se estaba viendo el público recibía una u otra historia. Este es un elemento que resulta fundamental en el desarrollo del propio lenguaje cinematográfico japonés.

Los benshi explicaban las películas con palabras y conceptos, pero también con gestos y sonidos propios de un código de comunicación no verbal muy elaborado y con muchas raíces en la cultura japonesa, lo que suponía una re-interpretación del propio mensaje que quería dar la película. El comentario del narrador o benshi era una convención derivada del teatro Kabuki.

También fueron importantes el tateyaku: héroe fuerte, impulsivo, poderoso y viril como Toshiro Mifune; el otro fue el más frágil nimaime, es decir el segundo protagonista del Kabuki, que hacía las veces de un ser dubitativo. Aunque con el tiempo estas tradiciones desaparecieron , dejaron una huella importante en el cine Japones.

El cine japonés se inició en el siglo XIX con un la exposición de varios trabajos que expusieron un grupo de pioneros, japoneses y franceses, que rodaron  las  primeras películas  en Japón en 1897 trabajando para la compañía Lumière, que se encuentran en el The National Film Center de Tokio.

Ellos fueron Francois-Constant Girel, Katsutaro Inabata, Tsunekishi Shibata y Gabriel Veyre.

De hecho, hasta no hace mucho, se había creído que los documentales habían sido rodados por Gabriel Veyre, quien llegó a Japón en Octubre de 1898. Sin embargo, diversos estudios recientes han concluido que tales cortos fueron, de hecho, rodados por otro de los cinematógrafos de Lumière, Constant Girel  entre 1873-1952, quien había llegado a Japón un año antes, concretamente el 9 de enero de 1897, acompañado de Inabato Katsutaro, el representante de Lumière en Japón. Estos documentales ofrecen una serie de escenas de las calles de Tokio y Kioto, así como aspectos de la cultura japonesa, como bailes de geishas o representaciones de teatro Kabuki.

Para algunos historiadores, Inabato Katsutaro, junto con Miki Fukusuke y Okuda Benjiro, organizaron lo que ellos  consideran como la primera exhibición de cine de pago el 15 de Febrero de 1897 en el teatro Nanchi Embujo de Osaka. Para otros críticos, el nacimiento del cine en Japón dio lugar el 25 Noviembre de 1896 en el Club Shinkou de Kobe. Para ésta proyección se utilizó un Kinetoscope (un aparato inventado por Thomas  Edison que toma fotografías en serie para registrar movimiento), que Shinji  Takahashi importa  el 11 de Noviembre de 1896.

En 1900, de los 29 documentales de no más de un minuto de duración cada uno, sobresalen  los cortos Les Ainus a Yeso I, II que sobresalen por las danzas de los miembros de los pueblos; y Acteurs Japonais: Bataille au sabre ;donde el actor finaliza su lucha con un pose típica del teatro Kabuki.

También  hubo varios cortos que censuraron debido a la falta de moral y buenas costumbres. El primer corto que se censurado fue Beikoku Joyu Fuller-jo Kocho no mai (El Baile de la Mariposa) en la prefectura de Togichi. La policía local mandó suprimir una escena del film porque la bailarina, Loie Fuller, “elevaba demasiado” su pierna en un número artístico.

Aun así, la  compañía Yoshizawa comenzó a vender los primeros proyectores cinematográficos fabricados en Japón. Éstos  cortos eran  versiones simplificadas de los patentados por Lumiere y Edison que fueron diseñados por el ingeniero en jefe de la compañía, Yoshinoko Osawa.
Asimismo, la primera película que se produjo en Japón fue Geisha no teodori en Junio de 1899 en el Teatro Meiji-za

Eran películas de muy corta duración y que trataban sobre todos temas del género Jidaigeki. Este género cinematográfico se caracterizaba por tratar temas de época, que incluían desde las primeras figuras del kabuki hasta historias de carácter cómico. Hay que comprender que estas primeras producciones se alimentaban de la tradición kabuki al tiempo que asumían y proyectaban las ideas que se desarrollaban en las primeras películas de la historia del cine  documental.

Otra idea a destacar es que los papeles femeninos eran interpretados por personajes varones denominados oyama. Al sacrificar la naturalidad y la autenticidad en la representación del cine japonés, se mantuvo atado a raíces teatrales muy antiguas, donde los hombres también desempeñaban los roles femeninos.

Finalmente, en 1903 se inaugura la primera sala permanente de cine, Denki-kan, en la capital del país, Tokio.  Este mismo año, una serie de cortos alegóricos titulada Society  Puck Motion films  se proyectaba  en el Kinki-kan. Estos cortos habían sido originalmente producidos por Toyojiro Takamatsu, una de las primeras figuras del movimiento obrero en el cine japonés, y rodados por el cinematógrafo Yoshizo Chiba.

Takamatsu usó estos cortos como iconos para expresar pensamientos de ideología socialista en los que satirizaba la deshonestidad de la sociedad contemporánea.

En 1904, la compañía Yoshizawa enviaba al frente en el continente ruso al cámara Kozaburo Fujiwara y su asistente Kumejiro Shimizu El resultado de esta primera aventura fue el documental Nichiro Senso  Katsudo Shashin estrenado en el Kinki-kan del barrio de Kanda en Tokio el 1 de mayo de 1904.

Con este estreno se desató una boomerang de producir, importar y exhibir más documentales del conflicto bélico haciéndolos taquillazos del cine Japones.

Lentamente el cine japonés se fue abriendo paso también en el mundo Occidental. La primera estrella del cine japonés fue Matsunosuke Onoe, un actor de kabuki que apareció en más de 1000 películas, sobre todo cortometrajes, entre 1909 y 1926. En 1916 se importaron por vez primera películas estadounidenses y una serie de cineastas, encabezados por Kaeriyama Norimasa. A comienzos de la década de 1920, las productoras Taikatsu y Shochiku produjeron películas como Rojo no Reikon.

El terremoto de Tokyo en 1923 destruyó los estudios cinematográficos, y paralizó la producción, lo que provocó un aumento en las importaciones de películas extranjeras. Esto  influyó significativamente  en los nuevos directores de cine, como Kenji Mizoguchi, que realizarían películas que no empleaban ya el benshi, y se basaban en temáticas más europeas.

Japón también comenzó a realizar un cine vanguardista, al estilo francés, como la película  Kurutta ippeiji del director  Teinosuke Kinugasa, en 1926.

Pese a la enorme destrucción que supuso estos trágicos hechos, han aparecido un par de películas que muestran la primera Animación Japonesa de 1917 titulada, Imokawa Mukuzo, Genkanban no maki.
Tras el gran terremoto de Tokio, la industria se recupera de una manera asombrosa.

En los Años 30 se producen más de cuatrocientas películas anuales. Se realiza la primera película sonora japonesa, la de Gosho Madamu to nyobo en 1931. El espectro de temáticas habituales tratadas continuó, pero el cine japonés apostó algo más por el realismo que el cine occidental cuando se trataba de reflejar las vidas de las clases sociales humildes. Algunos directores llevaron su estilo personal más lejos, como Kinugasa, Hiroshi Shimizu y Yasuhiro Ozu, cuyo film fue abrazó la belleza del mundo doméstico y de la gente común y corriente. También destacan en este período los films sonoros del director Kenji Mizoguchi con films como Gion no Shimai, en 1936. Además, se fundó en este momento, Toho, concretamente en 1932 por la empresa privada de ferrocarriles Hankyu Railway como Compañía de teatro Tokyo-Takarazuka.

Las grandes compañías se especializan según los géneros: la productora Sochiku y Nikkatsu en films históricos; la productora  Toho en films de carácter más modernos.

Aunque, hay que tener en cuenta que hasta 1937 todavía se produjeron películas mudas.

La década de los 50, fue un descubrimiento en el mundo occidental. Viene también motivada por el hecho de que el periodo de post-guerra no existían demasiados medios para la realización, cinematográfica y al  mismo tiempo la censura impuesta por lo aliados que se encontraban en Japón imposibilitaba la realización de muchas películas.

La productora Toho exportó muchas de sus películas a Estados Unidos y abrió la sala de cine La Brea en Los Ángeles con el fin de mostrar sus películas y poder distribuirlas.


Akira Kurosawa

Los principales festivales internacionales de cine también abrieron las puertas al cine japonés, concediendo importantes premios a películas como Rashomon  de Akira Kurosawa, a quien le fue concedido el Oscar a la mejor películas extranjera; y quien logró realmente hacerse un hueco en las salas occidentales a lo largo de su carrera impresionando a todos con films como Los siete samuráis, El mercenario o Kagemusha,  Shoei Imamura, El intendente Sansho de Kenji Mizoguchi y La puerta del infierno de Teinosuke Kinugasa, también ganaron el Oscar a la mejor película extranjera.

Son películas de época, históricas, feudales con una narrativa muy evolucionada y cercana al mundo occidental que sorprendió a todo el mundo.

La primera película en color del cine japonés fue Karumen Kyoko ni Kaeru (Carmen regresa a casa) de Keisuke Kinoshita en 1951, y producida por Nikkatsu.

Otros directores de reconocimiento internacional fueron Kenji Mizoguchi, Yasujiro Ozu, Teinosuke Kinugasa, Kon Ichikawa, Hiroshi Inagaki, Masaki Kobayashi, Tadashi Ima, que se convierten en grandes pilares en esta época para el cine japonés no sólo en este, sino en el cine occidental, y tuvieron un gran recibimiento por parte del público.

En 1958 el número de espectadores alcanzó la cifra más alta en la historia del cine japonés y en 1960 fueron producidas 547 películas batiendo récord en la historia del cine japones.

Así, la década de los 60 supondrá para los directores consagrados la continuación de su producción cinematográfica, al tiempo que una nueva generación de realizadores encaraba nuevos temas con su cine.
En 1962, se introduce el technicolor. Y en 1963, Osamu Tezuka crea AstroBoy, lo que será una punta de lanza para toda la posterior producción televisiva y convirtiéndose en la inspiración de grandes éxitos del cine japonés.

Kaneto Shindo, Susumu Hani y Shoei Imamura realizan films que muestran una  nueva realidad de la sociedad y cultura japonesa. En sus temáticas destaca  la violencia, el sexo y los nuevos comportamientos que se están generando en la sociedad.

Hiroshi Teshigahara dirige La mujer en las dunas que en 1964, que gana el premio especial del jurado en el festival de cine de Cannes.

En 1976 Nagisa Oshima escandaliza con El imperio de los sentidos basada en una historia real sobre un caso de obsesión sexual fatal, en el Japón de 1930. Debido al fuerte contenido pornográfico, la película hubo de ser terminada en Francia para poder realizarla sin censura.

Es la época también de Sonny Chiba, de la asimilación de películas de artes marciales, de la realización de películas de samuráis fantasiosos o fantásticos.

Entre 1980 y 1990 se desarrolla la época del anime. Uno de los films más influyentes fue sin lugar a dudas  Akira de Katsuhiro Otomo, escritor y dibujante del manga original y más tarde del film, obtuvo un éxito significativo en Japón y el resto del mundo. Otras bastante influyentes fueron Kagemusha y Ran de Kurosawa.

Otro  realizador de películas anime, Hayao Miyazaki realizó dos éxitos de taquilla: nacionales e internacionales: Porco Rosso en 1992 y La princesa Mononoke en 1997. Hideaki  Anno alcanzo un gran reconocimiento tras la presentación de la serie Neon Genesis Evangelion.

En 2000, la película Battle Royale de Kinji Fukasaku fue un gran éxito de taquilla, e igualmente una gran polémica y fue prohibida o censurada en varios países.


Fotograma de la película "Battle Royale" en la que se muestra a un joven
empuñando una guadaña y cubierto de sangre.

Tanto fue así, que Fukasaku se vio obligado a asistir al pre-estreno para mostrársela a los políticos y así evitar su prohibición, y tras el visionado de la misma consiguió que se estrenara pero con la clasificación no recomendada para menores de quince años debido a su elevado contenido de sangre y violencia.

Durante el año 2005 se exhibieron en Japón 731 películas, de las cuales 356 fueron japonesas y 375 extranjeras y en 2006 fue la primera vez en 21 años en la que recaudación de los productores nacionales del cine japonés superaba a los internacionales.

El 2006 fue un año especial para el mercado del cine japonés ya que significó la primera vez en 21 años en la que recaudación de los productores nacionales superaba a los internacionales.

Gracias a grandes cineastas como lo han sido Asujiro Ozu, Mikio Naruse, Kenji Mizoguchi, Akira Kurosawa, Masaki Kobayashi, Shohei Imamura, Takeshi Kitano y Takashi Miike cuya crudeza,  reflexión y realismo, así las emociones con las que han dotado sus películas y transmitido al espectador, convirtiéndolos en maestros del cine y haciendo del cine japonés, siga teniendo importancia en el resto del mundo a nivel internacional.
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Paseo por Tokyo.

By : Shibuya Scramble
Uno de nuestros lectores nos ha querido mandar un pequeño artículo sobre Tokyo, sus impresiones sobre la gran capital de tierras niponas. En éste caso, su autora es Naz (podéis contactar con ella a través de Twitter a su dirección personal: @MassuNassu), una chica gaditana apasionada de Japón y su cultura como nosotros, que ha querido mandarnos un interesante reporte sobre su experiencia en el que nos cuenta y desmiente algunas de las leyendas de los aficionados al país así como consejos y anécdotas para futuros visitantes. ¿Listos para leerlo?



¿Qué persona fan del manga y del anime no ha querido ir a Tokyo alguna vez? ¿Quién no sigue una banda japonesa y ha soñado con viajar allí a uno de sus conciertos? ¿Quién no encuentra atractivo esos paseos con cerezos y colegialas en bicicleta? Todos hemos querido en algún momento y hemos dicho “Tengo que ir alguna vez en la vida” pensando que es una cosa inalcanzable e imposible.

Estáis muy muy equivocados.

Quien no viaja hoy en día, como quien dice, es porque no quiere. Sólo hay que saber informarse y buscar las mejores ofertas y combinaciones (o quien te de la mejor financiación), con lo que podremos encontrarnos con un viaje íntegro (vuelo, hotel y desplazamientos) por una cantidad entre 700-1500€ (dependiendo de si la zona del hotel es en plan Ginza o Ropongi donde son todos de 4-5 estrellas o en algún albergue que lleva la típica parejita de abuelos donde el baño es tan pequeño que puedes ver la tele si dejas la puerta abierta mientras te duchas)

Otra gran preocupación de los que tienen la intención de viajar es el increíble mapa de trenes y metros de los que cuenta la capital. No es tan terrible, está todo perfectamente señalizado en Romaji (nuestro alfabeto latino) y si te ven muy perdido no tardarán en aparecerte decenas de japoneses vestidos de traje de chaqueta y maletín en mano preguntándote si necesitas ayuda.

El sistema de transporte allí es muy parecido al español (de hecho el Metro se llama METRO y no se llama subway o “chikatetsu” como formalmente se le llama allí) y cuenta con una línea de tren circular que te lleva a todos los rincones de la ciudad en un abrir y cerrar de ojos (Conocida como línea JR). El precio va por zonas (entre 1,20€ y 2,40€) y cuenta con una tarjeta de transportes recargable y que te dura… 15 años (LITERAL, no estoy exagerando), llamada Suika que se puede hacer en el mismo aeropuerto o en cualquier estación de metro y tren, en una oficina con una sandía dibujada (en japonés, para quien no lo sepa, Suika significa Sandía).

Os recomiendo no usar taxis. Ya no porque sea curioso que sus puertas se cierren y abran solas o que los taxistas cuenten con un uniforme de niño de comunión vestido de almirante con gorro y guantes blancos, sino porque, si no recuerdo mal, eran 700 yenes cada kilómetro (7€ por kilómetro creo que es una autentica pasada teniendo el resto de transportes público)
¿Más preocupaciones? La fama de cara que tiene la capital nipona, y no, no es una leyenda. La ciudad es cara con avaricia pero como puede ser de cara Madrid. Todo depende de donde te metas. La ciudad está llena de restaurantes de primicias internacionales como McDonald (o la versión japonesa llamada Lotteria) o Starbucks cada 200 metros, pero también está llenas de pequeñísimos restaurantes familiares con menús ilustrados con fotos o escaparates con los platos “fosilizados” para ayudar a la comunicación, donde 3 personas puede comer hasta hartarse por 20€, los tres.

En cuanto a tiendas, no importa la razón de tu viaje a Japón, es de obligación visitar una tienda llamada Mandarake ( http://www.mandarake.co.jp/ ). Una tienda gigantesca de varios pisos donde en cada piso se trata una temática diferente: videojuegos, manga, dvds, merchandising de grupos pop, visual kei, japan rock, dollfies, accesorios (como los straps que cuelgan a decenas de los móviles), cosplay y decenas de cosas más.
Si tu pasión es la tecnología creo que tu barrio Tokiota es Akihabara, cuya atracción principal es otro edificio gigantesco con pisos y pisos de todo tipo de última tecnología: cámaras de fotos y video, netbooks que triplican el rendimiento de un portátil que podamos tener en nuestro país, todo tipo de periféricos, móviles (los cuales solo son funcionales en Japón, una pena), y todo tipo de artilugios curiosos como robots del tamaño de una mandarina de escarabajos o arañas que se mueven solos.

¿Te gusta la moda? Bueno, todos conocemos las diferentes tribus urbanas que hay en Japón (gyarus, decoras, lolitas, hosts…), no es de extrañar que la ciudad esté llena de miles de cientos de tiendas de todo tipo de ropa. Pero quizá la más conocida y grande es la de Shibuya 109, donde te venden, además de ropa, pelucas. Si, pelucas. La gran mayoría de japonesas llevan peluca, uñas postizas, pestañas postizas y lentillas ulzzang, y no es ninguna leyenda tampoco.

Pasando por todas las pasiones que pueden mover a alguien a visitar una de las ciudades más habitadas del mundo, está la pasión por el paisaje. Tokyo tiene algo curioso y es que de pronto te encuentras con que delante de ti tienes un jardín de kilómetros y kilómetros de vegetación y murallas típicas de las películas de samurái (como pueden ser los jardines imperiales) y, sin dar un paso, te das la vuelta y ves edificios de 20-30 pisos y los coches circulando con toda tranquilidad, sin ningún tipo de separación.

Jardines hay por todas partes, la gran mayoría gratuitos, otros te piden una pequeña cantidad (300 yenes, 3€ o una cosita así) por visitar lagos con carpas, cultivos de arroz o bosques de bambú de 20 metros de alto.

También da la impresión de tenerlo todo cerca. Estés donde estés de Tokyo, si miras a tu alrededor verás, si o si, la torre de Tokyo. La cual a lo mejor se encuentra a hora y media de metro. Pero tu la ves y piensas “¡estoy al lado!”. Mal. El sentido de la cercanía/lejanía no existe, o esa es la impresión que te da. Parece que las calles jamás terminan y parecen todas absolutamente iguales.

A cada paso que damos también veremos Toris (que son unos arcos rojos, que seguramente todos conozcáis) que te avisa de que es la entrada a un templo. Los hay a pares y puedes entrar y rezar allí si te apetece. Incluso puedes tener la suerte (y el descaro) de colarte en un nombramiento a sacerdotisa, que se celebran allí y es bastante curioso. Allí nadie va a prohibirte nada, pero está todo tan silencioso y tan tranquilo que asusta un poco.

Otras curiosidades generales de la ciudad pueden ser que está prohibido fumar, incluso en la calle. Existen unas cabinas cerradas (de cristal) con sus extractores, sillones de relajación y televisores de plasma para que te metas a fumar. También hay ciertos puntos al aire libre donde se congregan los japoneses para fumar. Pero está mal visto eso de ir andando mientras fumas por la calle, y te lo recuerdan en dibujos en el suelo constantemente.

Más curioso es la existencia de aseos públicos, impolutos al punto de que los lavabos brillan tanto que no te da ese asco visceral acercarte como los baños públicos de aquí, además de contar con 4-5 rollos de papel industrial en cada baño, por si se acaba uno.

Y terminar este reporte con que es una de las ciudades mas limpias que he visto. No encuentras una papelera en casi ninguna parte, pero tampoco encuentras ningún tipo de suciedad o papel en el suelo. Los japoneses tienen la “manía” de guardarse toda su basura en los bolsos o mochilas y echarlo todo de golpe cuando encuentran una papelera. Algo bastante admirable en una ciudad tan enorme como es Tokyo.

XI Salón del Comic de Zaragoza

By : 「Sora」

Cartel del Salón
Seguro que a estas alturas todos conocéis las diversas actividades relacionadas con el cómic y el manga en nuestro país, tales como los Salones del Cómic y el Manga de Barcelona, la Japan Weekend en Madrid o la Japan Week celebrada en Valencia el año pasado. Lo que no sé es si conocéis los eventos que se celebran a lo largo del año en la ciudad del Cierzo.

El pasado mes de Diciembre se celebró en Zaragoza la undécima edición del Salón del Comic, evento que a lo largo de su trayectoria ha pasado a hacerse un hueco en el panorama nacional del arte gráfico. Este año se celebró, como viene siendo costumbre, en la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza, y acogió a más de 60 expositores, ofreciendo una gran variedad de productos, servicios y actividades.
      
Juan López Fernández Jan
En él participaron artistas de la talla de Luis y Rómulo Royo, Julián Clemente o Juan López Fernández Jan, entre otros. Diversas actividades que iban desde talleres de aerografía a gymkanas, concursos de baile y charlas  ofrecidas por profesionales españoles ocuparon la parrilla de los tres días, y miles de aficionados al cómic y al manga se pasaron por el recinto para empaparse de la cultura gráfica de nuestro país.

En el Salón del Cómic de Zaragoza siempre hay un hueco más que generoso dedicado a la cultura japonesa, propiciado por el estrecho contacto entre Aragón y Japón que las diversas Asociaciones nos ofrecen; así, entre los expositores del Salón nos encontramos con Tatakae, Mangaku y Daruma, las tres principales asociaciones que junto con la Asociación Aragón-Japón nos acercan a la cultura nipona en Zaragoza. Talleres de origami, musicales, concursos de cosplay o de karaoke... Las opciones eran diversas, y la oportunidad de conocer a gente con tus mismos gustos, única.

En nuestro recorrido por el Salón aquel fin de semana tuvimos la oportunidad de presenciar varias de estas actividades y de entrevistar a los organizadores de dos de estas asociaciones, Mangaku y Daruma, que me explicaron detalladamente las actividades que dirigen en Zaragoza.

Ballet y Cosplay, 2 en 1
La Asociación Mangaku se fundó en el año 2007, y desde entonces han participado activamente en Zaragoza organizando proyecciones, musicales y cursillos, participando en eventos varios e incluso organizando un evento propio, el Nippon-ku, en el cual todos los años ofrecen una aproximación a la gastronomía, la moda y la cultura japonesa.

El pasado diciembre nos los encontramos de nuevo en el Salón del Cómic de Zaragoza como los organizadores del Concurso de Cosplay, el cual nos descubrió verdaderos talentos para este arte del disfraz y la actuación, de varios talleres y torneos y, sobre todo, de los musicales que caracterizan a la asociación. Este año nos obsequiaron con la representación del musical Hellsing en el Centro Cívico Universidad, que prestó sus instalaciones dada la magnitud del evento para dicho musical y varias exposiciones. 


Por otra parte, el pasado mes pudimos entrevistar a los componentes de una asociación que a los zaragozanos les puede sonar a nueva, pero que en cierto modo no lo es en absoluto. La Asociación Daruma es una asociación sin ánimo de lucro sobre el cómic y la cultura japonesa integrada por un grupo de personas con amplia experiencia en la organización de eventos, tales como son las Jornaícas del Manga, el Anime y la Cultura Japonesa de Zaragoza, actividad que llevan organizando desde 1997 al mismo tiempo que otras actividades relacionadas con Japón.
Revistas en el stand de Daruma
En el 2012 decidieron configurarse definitivamente como Asociación con el objetivo de difundir el conocimiento del cómic y la cultura japonesa en Aragín, y participaron por primera vez bajo el nombre de Daruma en el Salón del Cómic de este pasado año. En él presentaron actividades tales como un taller de manga para los más jóvenes, concursos de karaoke o el musical de La leyenda de Zelda, así como la oportunidad de hacerte fotos vistiendo un kimono japonés en su stan


Además, la portavoz de la Asociación nos comentó la celebración anual de un evento llamado Japan Festival, en el cual actúan diversos grupos de J-music españoles, como Kokeshi o White Noise, y se organizan talleres diversos, además de los omnipresentes grupos de baile y sesiones de karaoke. Una alternativa innovadora que acerca el universo de la música nipona a Zaragoza, y que lleva celebrándose ya cuatro años.

En resumidas cuentas, el Salón del Cómic de este año estuvo repleto de actividades y actuaciones que evidencian la influencia de la cultura japonesa en la capital aragonesa; por todas partes se veían kigurumis, cosplays sorprendentes y toneladas de merchandising que convirtieron Zaragoza en Akihabara por tres días en los quedó claro que el País del Sol Naciente ocupó un hueco cada vez mayor entre el arte gráfico occidental.




Reprise: Le dixième anniversaire

By : Dorian Lacroix
Front cover del álbum.
Es el nombre del nuevo trabajo del grupo japonés Moi dix Mois, quienes después de dos años de inactividad discográfica tras el éxito de su álbum D+SECT en diciembre del año 2010, y con motivo del décimo aniversario del nacimiento de la banda lanzan este álbum.

Éste nuevo álbum se centra en la recomposición de antiguos temas de otros singles y álbumes anteriores elegidos por la comunidad de fans internacional a través del blog personal de Mana-sama, fundador del grupo, productor y creador de la discográfica Midi:Nette y modelo e icono del movimiento social Elegant Gothic Aristocrat y Elegant Gothic Lolita. Temas como lo son Dialogue Symphonie, Front et Baiser o la mítica Nocturnal Romance son incluídos en él. Así mismo nos introduce dos temas totalmente nuevos: En Lumière y Je l'aime, una canción que nos recuerda a trabajos como el álbum Dixanadu.


La remasterización de los temas de Reprise: Le dixième anniversaire nos remontan a los primeros trabajos del grupo bajo un sonido más limpio y armonioso con el estilo musical de los actuales integrantes.

Nuevo outfit de los integrantes de Moi dix Mois:
Sugiya (ba.), Hayato (dr.), Mana (gu.), Seth (vo.) y K (gu.).
La introducción a Reprise: Le dixième anniversaire se llama En Lumière y se trata de una composición corta que sirve de preludio al primer tema vocal. Ésta primera canción en sí nos abre paso al estilo musical del grupo de una manera misteriosa y elegante entre un coro, un clave y unos susurros del vocalista, Seth.

Los fans de Moi dix Mois recordarán con cariño Dialogue Symphonie (personalmente, es una de mis preferidas), ya que fue el primer tema conocido de éste grupo. Ésta versión no nos deja indiferentes: el sonido y la composición de instrumentos son más frágiles y ligeros que la original, a la que añadimos la belleza vocal de SethReprise: Le dixième anniversaire empieza pisando fuerte.

Front et baiser, la siguiente canción, empieza con una nueva intro con la voz en off del vocalista cantando el estribillo. Una vez más, la nueva composición hace la delicia: el sonido en general se muestra más potente y más grácil que en su primera edición. La potencia de las guitarras de Mana y K se combinan perfectamente con el clavecín y el sintetizador, marcando un antes y un después en la manera de concebir éste tema.

La siguiente canción del álbum, Solitude, el cual es otra remasterización del primer álbum, nos recuerda más al primer trabajo de Moi dix Mois. El arreglo no se hace notar demasiado, si no consideramos que la voz de Seth, el cual hace la composición más ligera que en la interpretación inicial.

Hacemos ahora una parada en una de las canciones que más han pasado por alto en la historia de la banda. Ésta canción la escuchamos por vez primera en el segundo álbum de la banda, Nocturnal Opera. The Prophet se muestra bastante más contundente que en su primera forma. Si bien en éste álbum Seth y K aúnan fuerzas para hacer que la parte vocal sea notablemente más atractiva que en su versión antigua, los instrumentos también aportan su grano de arena para que éste sea uno de los mejores temas de Reprise: Le dixième anniversaire.

El SE que viene a continuación no es nada más ni nada menos que Invite to Inmorality, la intro del álbum Nocturnal Opera, que da paso a la siguiente canción, Nocturnal Romance, una de las canciones preferidas por la comunidad seguidora de Moi dix Mois. Lo que más podemos notar en ésta edición es que el clave es distinto a la de la antigua interpretación, más oscuro y contundente que el que pudimos escuchar en el tema original. Aparte de todo ésto, se ha respetado mucho la anterior forma de la canción.

El siguiente tema es una canción inspirada en las baladas clásicas llamada Vestige, también del segundo álbum del grupo japonés. El sonido vuelve a tener esa sensación de limpieza y suavidad que en su primera composición, lo cual le podría hacer una canción más atractiva de la que pudo ser en su tiempo.

La dix croix es el siguiente tema del álbum, la cual se vuelve a remontar al primer álbum. La percusión es levemente menos sonora que en el tema inicial y las guitarras se afirman con contundencia. Aún así, la canción nos hace recordar la versión de Dix Infernal, una vez más con esa sensación de suavidad entre las notas.

El tema que le precede es otro SE, llamado Secret Longing, usado como preludio a Pageant, la siguiente canción del álbum, de la misma manera que recordamos en el single del mismo nombre, del que proceden.
La voz de Seth y la nueva composición hacen de ésta edición más "alegre y lúcida" que la original. Aunque obviamente, nos recuerda al trabajo en el que escuchábamos cantar a Juka, antiguo vocalista de la banda, ésta versión nos da una perspectiva que presta a opiniones de rechazo y otras de total aceptación.

Finalmente llegamos al nuevo trabajo de la banda, Je l'aime, que además es hasta la fecha la canción más larga que ha creado Moi dix Mois, con 6 minutos de duración. La canción comienza con un ritmo lento acompañado de la voz de Seth, tomando al momento un sonido más rápido en el que empiezan a irrumpir la percusión. De momento, la sensación de elegancia y orgullo es inminente. El ritmo y el estilo se sigue conservando en éste tema.

Back cover del álbum.
Por lo general, el nuevo trabajo de la banda me ha dejado bastante satisfecho como fan, aunque por desgracia, si no se es muy dado a Moi dix Mois puede sonar a más de lo mismo, debido a su repetido estilo musical. Espero de corazón que sigamos viendo trabajos más adelante y nuevas canciones que puedan   subir aún más el listón que el grupo japonés nos tiene acostumbrados. Para más información sobre ellos, haced clic en los enlaces que hay a continuación.

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¡Bienvenidos a Shibuya Scramble!

By : Shibuya Scramble
Éste blog nace con el objetivo de crear un espacio dedicado a todos los amantes del país del Sol Naciente. Con este deseo en nuestra mente, buscamos acercar la cultura japonesa, abarcando desde la parte más tradicional, desde las notas de un shamisen, hasta las tendencias más actuales así como las tiendas de moda en Harajuku, a todos aquellos que quieran acompañarnos en este pequeño proyecto.

Trataremos los temas de interés sobre la vida en Japón, conciertos, críticas musicales, cine, revistas de moda, previews de bandas, eventos... ¡todo lo que podáis imaginar a vuestro alcance!

¡De nuevo os damos la bienvenida a nuestra pequeña Shibuya y esperamos que os crucéis con nosotros!
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