Artículos más vistos

Archive for abril 2014

IV Harajuku Fashion Walk en Tenerife

By : Silvia G
¡Hola a todos!

El pasado 14 de abril se celebró el IV Harajuku Fashion Walk en Tenerife, un evento que desde enero de 2013 trata de reunir a todos los interesados por la moda japonesa de las islas Canarias.
Aquí os traemos el vídeo-reportaje del evento, ¡esperamos que os guste!


¿Os gustaría un Harajuku Fashion Walk en vuestra zona?

Recomendaciones literarias del Día del Libro

By : Silvia G
Como ya sabréis, ¡hoy es el Día del Libro! Y por supuesto, nosotros no podíamos quedarnos atrás ante esta fecha, de modo que hoy os traemos una pequeña selección de obras de autores japoneses, cada uno con su estilo particular.

Bastante conocido en España en los últimos años, Natsume Sôseki es el autor de “Kokoro” (1914), en el que el autor trata la transición de la era Meiji a través de las experiencias de un joven y su relación de amistad con un hombre al que llama “sensei”. También tiene dos adaptaciones cinematográficas y parte de esta novela también es relatada en la serie de anime “Aoi Bungaku”.


Ryûnosuke Akutagawa es otro de los grandes autores japoneses de principios del siglo XX, del que caben destacar las dos historias cortas “El hilo de la araña”, que relata la caída al infierno de un despiadado asesino, y “Pantalla al infierno”, que nos cuenta lo lejos que puede llegar un pintor para completar su obra maestra. Ambas fueron publicadas en 1918 y están recogidas en la colección “Rashômon y otros cuentos”. Ambas tienen su adaptación en la serie de anime “Aoi Bungaku” y “Pantalla al infierno” tiene varias adaptaciones al cine e incluso al teatro kabuki.



En tercer lugar, queremos recomendarles dos obras de Miyazawa Kenji: “El tren nocturno de la Vía Láctea” (1927), en el cual nos adentramos en el mundo de Giovanni y Campanella, dos chicos que viajan juntos a través de la galaxia en un tren que los llevará hasta el mismo fin del mundo; y “La vida de Guskou Budori” (1932), ambientada en el mismo universo de la novela anterior, en la que seguimos la vida del joven Budori y descubrimos la necesidad del sacrificio para obtener un milagro. Las dos novelas han tenido adaptaciones al cine y al manga, pero se han vuelto especialmente famosas las dos adaptaciones de dibujos animados, en las que los personajes son representados como gatos.



Osamu Dazai es otro autor japonés bastante conocido en nuestro país, sobre todo por su obra “Indigno de ser humano” (1944), en el que conocemos a un hombre incapaz de encajar en la sociedad que le rodea, pues su verdadero “yo”, oculto por una sólida fachada a los demás, no es realmente humano. Otra obra, que aún no ha sido traducida al español, muy significativa de este autor es “Corre, Melos” (1940), en la que ensalza el valor de la amistad a través de la historia del joven griego Melos y su amigo Selinuntius, retenido como rehén por el rey.  Estas obras también han sido adaptadas al cine, al manga y seis episodios de la serie “Aoi Bungaku” están dedicados a ellas.



En el bosque, bajo los cerezos en flor” (1947) de Ango Sakaguchi es una obra que tampoco deja indiferente. Relata la historia de un bandido sin escrúpulos que vive en el monte, aterrorizado por los cerezos en flor, hasta que conoce a una mujer de extraordinaria belleza que consigue  hechizarle de tal manera hasta el punto de hacerle cambiar totalmente su estilo de vida. En la serie “Aoi Bungaku” hay dos episodios dedicados a esta historia.



Por supuesto, tampoco podíamos dejar de lado al conocido Haruki Murakami, escritor moderno, del que vamos a recomendar dos obras, no tan conocidas como “After Dark” o “Norwegian Wood” (del cual podéis leer nuestra reseña aquí). En “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” (1994), seguimos la vida de Tooru Okada desde el abandono de su mujer Kumiko, con una llamada que le llevaría a situaciones cada vez más extravagantes. Una obra llena de metáforas que precede su último éxito “1Q84”. Por otro lado, “El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas” (2009) nos presenta dos historias, la de un hombre sin sombra en un mundo encerrado en sí mismo por una muralla circular y la de un hombre con un extraño mecanismo en su cerebro.


Una autora, quizás menos conocida, pero que ha sido nombrada como la “sucesora” de Murakami por muchos críticos, es Banana Yoshimoto. Su historia corta “Moonlight Shadow” (1987) se basa en la canción de Mike Oldfield para contarnos la vida de una joven y la reciente muerte de su pareja, mientras que “Kitchen” (1988) nos enseña cómo a veces no tienes por qué compartir lazos de sangre para considerar a alguien “tu familia”. Esta última obra también ha tenido adaptación cinematográfica.



¿Os animáis a leer alguno? ¿Habéis descubierto nuevos autores? Esperamos que os haya gustado esta entrada dedicada al día del libro.

¡Hasta pronto!

Chicas malas: conociendo a las "baika".

By : ChioSama
Yankee, Sukeban, Bosozoku, Kyuusha-kai... es un vocabulario con el que, después de todo, no estamos demasiado familiarizados. Aunque más de uno habremos visto en alguna ocasión un guiño a ésta pequeña gran subcultura, la verdad es que, de algún modo, si no hacemos referencia a sus características, la mayoría de las veces seríamos incapaces de relacionar ambas entre sí.
Pelo decolorado, cejas afeitadas, el uniforme escolar modificado, motos o coches trucados y escaramuzas, multas, denuncias, peleas por doquier. Tanto si nos referimos a todas ellas como si nos referimos a una sola, estamos hablando de lo mismo. Quizás en su punto más básico o en el más álgido, mas todas vienen a significar lo mismo: delincuencia.

En Japón estas palabras se utilizan para describir o nombrar diferentes tipos de delincuencia, comenzando por la ya obsoleta moda “Yankee” y terminando por las escurridizas bandas de “Bosozoku”. Para todas ellas hay un nombre y, aunque hasta recientemente eran grupos y modas seguidas sólo por hombres, a día de hoy, las mujeres comienzan a interesarse y unirse a estas agrupaciones bajo el lema de “Las mujeres japonesas pueden limpiarse el culo solas” (por soez que suene a los oídos).

Sukeban

Como introducción al tema podríamos dividirlo en dos amplias secciones. Éstas serían: Sukeban ("Chica líder") y Yankee (trad. no lit., “Macarra”) por un lado y Bosozoku (trad. no lit. “Pandillero biker”) y Kyusha-kai (no lit. “Pandillero driver”). 

Sukeban y Yankee

Para aquellos a los que les gusten el manga o los doramas, estarán seguramente familiarizados con los “macarras” japoneses y su estilo, siempre tan peculiar. A estos jóvenes los llamaríamos Yankee (que vendría a significar algo entre macarra y delincuente). En un principio los “chicos malos” empezaban a teñirse el pelo, hacerse pendientes o tatuajes y utilizar lenguaje muy informal, de modo que tomaban ese aire de rebeldía que acabaría convirtiéndolos en un referente de “como-no-ser” en Japón.

Ichigo "Ichiko" Shirayuri (Anna Tsuchiya) en
Shimotsuma Monogatari.
Un ejemplo perfecto de como "no-ser".

Sin embargo, con el tiempo, las chicas también comenzaron a sentirse atraídas por esto. Quizás porque se sentían demasiado atadas o asfixiadas en su papel de “mujeres” (buenas mujeres o yamato nadeshiko como se definiría en japonés a la perfecta mujer de cabello largo y negro, tez blanca e instruida en el arte del ikebana, la pintura o la música), o bien simplemente porque eran adolescentes y necesitaban un método de llamar la atención.

Estudiantes Sukeban mostrando las alteraciones
en su uniforme seifuku.
Podría decirse que, como resultado de este pequeño brote de rebeldía, nacerían las Sukeban y las bandas banchô femeninas. Éste término en el slang japonés significa “chica líder” y se aplica como su nombre indica a las líderes de éstos grupos de  bajo ésta premisa las chicas comenzaron a intentar hacerse un sitio en peleas, apuestas y diversas trifulcas en las que anteriormente, no habrían estado aceptadas de ninguna manera en un intento por romper los esquemas establecidos en el país del sol naciente.

Siguiendo esta línea de actitud, no es muy dificil llegar a la conclusión de deducir que es lo que sucedió, a su vez, para motivar a la creación de las bandas que comento a continuación.


Bosozoku y Kyusha-kai

Primeros yankee
Aunque algo más tarde que en otros países, allá por 1970 aproximadamente, pero también gracias al movimiento rockabilly y su amplio legado a las subculturas relacionadas con el motor, estas pandillas llegaron también a Japón y alcanzaron en 1982 su record, con 42500 miembros pertenecientes a diferentes bandas, tratando de burlar las leyes de la carretera, así como volver loca a la policía nipona con sus carreras y rutas. 

Mientras que las bandas Bosozoku eran mayoritariamente pandillas problemáticas que daban un montón de quebraderos de cabeza a la policía con sus tatuajes, sus uniformes generacionales y sus motos trucadas, las pandillas Kyusha-kai, eran por su parte mas como un "riding club” o un grupo de moteros, en el que personas amantes del motor en general y de los coches en particular, se juntaban cada cierto tiempo y planificaban carreras que, si bien no siempre eran del todo legales, al menos no suponían, como en el caso de las Bosozoku, un riesgo para la policía o la ciudadanía. 

Estas bandas fueron perdiendo fuerza a medida que las autoridades fueron cambiando sus normas y leyes al respecto de la carretera para poderlos mantener bajo control, lo que volvió demasiado peligroso pertenecer a estas bandas siempre y cuando la pandilla en si no estuviese regida por una familia Yakuza.

En 2012 solo se registraron alrededor de 7200 miembros en todo Japón.

Con la llegada de las chicas a las bandas, allá por los años 90, el estilo y estructura de estas cambiaron radicalmente. Aunque, a causa del espíritu de rebeldía, estas mujeres tomaron muchas costumbres y maneras de actuar de los hombres, mayoritarios en estas bandas, con el paso de los años y la necesidad de identificarse en un mundo principalmente masculino, las Bosozoku Girl (también conocidas como Baika Gyaru), comenzaron a buscar un estilo propio que las diferenciara, no solo como miembros de la banda, sino también realzando de algún modo su feminidad.


Modelos de la revista Soul Sister emulando una banda
de Sukeban

De alguna manera, este interés de las mujeres moteras por la moda y la feminidad, comenzó un viaje sin retorno de las bandas a un punto mucho más enfocado a la imagen que a la delincuencia, quedando así simplemente como un símbolo de rebeldía y no como una tentativa a la violencia. Si nos remontamos a la aparición de las Sukeban, nos daremos cuenta de que, incluso ellas, en su intento de imitar a los chicos (o al menos sentirse capaces de actuar como ellos), mostraban algunos signos de discreto cuidado femenino, así como cabello largo y bien tratado, uñas pintadas, maquillaje, etc.
También, en las pandillas exclusivamente femeninas, las normas para con la banda eran mucho menos estrictas y violentas, lo que nos hace pensar que la aparición de las mujeres en este tipo de círculos, logró calmar un poco la agresividad de este movimiento.

Después de esto y gracias al auge imparable de las Sukeban, las bandas de culto al motor comenzaron a admitir miembros femeninos entre sus filas. Al suceder esto, las mujeres pertenecientes a estas pandillas, comenzaron a rechazar y desligarse de su imagen de chicas tomboy (chicas que lucen como el sexo contrario), buscando con ello verse desenfadadas, femeninas y sobre todo, a la misma altura de los hombres. Con esto, podríamos decir que el feminismo comenzó a aproximarse de algún modo a los Bosozoku, sus bandas y principalmente sus miembros femeninos.

Pulcras melenas e impecables manicuras, fueron los primeros detalles añadidos a su vestimenta, así como lentes de contacto, pestañas postizas, rayos UVA, cientos de accesorios y otros detalles probablemente inspirados en modas como el Gyaru.




Las chicas, mucho más exigentes con la imagen que querían ofrecer como moteras, comenzaron a trucar sus máquinas no solo por dentro, sino también por fuera, añadiendo detalles como asientos de una, dos o incluso tres plazas, respaldos, grandes parabrisas o manillares vintage, que daban a la moto un aire casi de coleccionismo.

Contra todo pronóstico, marcas otrora exclusivamente masculinas como XIII Japan, Mad*Star o Crazy Tribe, sacaron líneas de ropa femeninas, y se convirtieron en marcas bandera de las bandas Bosozoku.

Con el paso de los años, gracias a la iniciativa de las Sukeban y a la determinación de las chicas Bosozoku, la mujer baika en Japón se ha vuelto, de cara al extranjero, un icono de feminidad, belleza y sensualidad.

Pese al triste hecho de que estas chicas aun están poco aceptadas por la sociedad japonesa conservadora, la verdad es que al otro lado de las fronteras son veneradas y admiradas por los amantes del estilo.

Modelos de la revista Soul Sister posando
con miembros de XIII Japan
Para terminar, podríamos hacer una pequeña reflexión de cómo, a través del tiempo, una subcultura basada por completo en la violencia, la irresponsabilidad y la delincuencia, acabó, de algún modo, volcando a muchas mujeres a su lucha por la igualdad, y el derecho de ser aceptadas allá donde fueran por lo que fueran, sin la necesidad de tomar costumbres o maneras propias de hombres, así como esa transformación, lenta y progresiva de las bandas en un icono de rebeldía más que de delincuencia, volviéndose incluso, en diversos animes y series de televisión incluso un símbolo de amistad y honor. También decir que de ningún modo defiendo o alabo este tipo de bandas o su comportamiento. Condeno la violencia siempre y me parece absurda e innecesaria. Con esto solo quería llevaros a buscar un enfoque diferente para un tema no muy popular, como podría serlo, en este caso, la delincuencia juvenil en Japón y su evolución a través de los años. 



Fuentes:
· Tattoos and talons: Inside the world of Japan's Bosozoku gang girls where the women are just as bad ass as the men
· What's All About | Kyuusha-kai
· Imágenes escogidas de la red social Tumblr

Introducción al Lolita: ¿Subcultura o solo moda?

By : Meilin
El Lolita es fácilmente reconocible como una estética estancada en los siglos pasados (XVII, XVIII y XIX principalmente) pero siempre reinterpretada bajo un ligero enfoque de la moda “actual” y/o adaptada a nuestro siglo.
A pesar de ser un movimiento nacido en Japón, una forma rápida de definir a una de sus esencias estéticas sería imaginarnos los trajes femeninos de la Corte de Luis XVI de Francia y recortarlos a la altura de la rodilla.


¿Fácil? Sin embargo, el estilo va mucho mas allá de todo esto... no todos sus subestilos se inspirarán en la corte y tampoco por ello escondemos ningún tipo de guiño en torno al tema de la corona ni se trata de una forma de reivindicación de nuestra posición económica; al contrario de lo que muchos pudieron llegar a pensar y vieron en este estilo un “paso hacia detrás”.


En tiempos en los que enseñar carne te convierte en “una mujer”, muchas se refugian entre lazos y petticoats como un medio para canalizar su feminidad sin necesidad de caer en lo canónicamente vulgar, sino refugiándose en la elegancia y porte que ofrece esta estética japonesa.

Puede ser interpretado como un medio para escapar de la ajetreada vida que llevan y exhalan aquí sus suspiros de esperanza y disfrute de los pequeños placeres que nos ofrece la vida mediante la exteriorización de su “yo” mas femenino e idílico, convirtiendo su apariencia en un reflejo de su alma.


Otras, encuentran aquí la inspiración necesaria para hacer del Lolita un movimiento fresco, libre e innovador que se va impregnando de diferentes tendencias estéticas llevando al mismo a un punto casi totalmente experimental: moda por moda. Pero... ¿está mal visto salirse de las pautas generales?

Personalmente, recuerdo que hace muchos años, los looks mas innovadores podían ser tachados como “conjuntos fuera de lugar” e incluso excluidos a nivel popular del círculo lolita. Ello ocurría en diferentes zonas de Europa y América a pesar de que algunas revistas japonesas (como KERA) estaban demostrando hasta qué punto podíamos jugar con la moda, puesto que a fin de cuenta todo son prendas de ropa que pueden ser combinadas de forma libre “sin infringir ninguna ley”.



Otro problema fue que, en un principio, parecía que en Europa y América se tomó demasiado al pié de la letra algunas guías básicas y consejos que aparecían en otras revistas como Gothic&Lolita Bible, llegando a ser leídas y defendidas como si de una biblia se tratase.
Por ello, creo que hasta hace relativamente poco en occidente no se ha llegado a comprender una de las verdaderas esencias de la estética japonesa... You are free! 

Si analizamos meramente la parte estética, tenemos que tener en cuenta su importante factor evolutivo recogido por revistas como la anteriormente mencionada (G&L B).
Estas revistas muestran el catálogo de las siguientes temporadas, sirviendo inspiración sobre "lo que se va a llevar próximamente": existen modas pasajeras dentro del lolita.
Ello es debido a que algunas chicas se toma(ba)n estas tendencias muy en serio e irían probando los nuevos estilos, prints e ideas a la hora de combinar los accesorios que muestren sus tiendas favoritas en los nuevos catálogos.
Sin embargo, y una vez mas, debemos de agradecer a dicha revista el registro de la evolución de la moda llevada a la calle: (la primera imagen es la mas reciente)




A todo esto podemos añadir un interesante ingrediente: el interés por el Lolita como tribu urbana o subcultura en el que personas de todas las edades deciden compartir su pasión por el estilo.
Hacemos también referencia a las lolitas que luchan de forma activa por la difusión del estilo y trabajan mediante diferentes plataformas on-line y/o colaborando in situ en diferentes eventos  como salones del manga o eventos relacionados con la cultura japonesa en general, tratando de facilitar información a cerca del movimiento a las posibles futuras lolitas.

Además, las seguidoras del estilo encuentran su punto de encuentro en diferentes plataformas sociales , las cuales resultan ser una herramienta muy útil en la que chicas de todos los continentes comentan los diferentes eventos que acontecerán a nivel nacional o internacional, atienden a los futuros lanzamientos de las colecciones de ropa mas deseadas, etcétera.
Este fenómeno está ganando tanta acogida que incluso se han llegado a realizar quedadas lolita on line a nivel internacional (¡con webcams y todo!), siendo la diferencia horaria un gran inconveniente y desembocando en la paulatina aparición de quedadas divididas por países.


Sin embargo, el amor por el estilo no queda en un simple palabrerío por internet.
Algunas asociaciones lolita suelen organizar periódicamente Tea Parties en las que tienen la oportunidad de realizar pequeños concursos, actividades y/o visitas culturales, lucir sus galas y disfrutar de la velada con un pastel y un buen té. Este tipo de eventos suelen programarse hasta con un año de antelación, pues esperan tener acogida a nivel internacional.
Si tenéis curiosidad en ver cómo se organizan este tipo de eventos a gran escala en Europa os recomiendo visitar el siguiente enlace sobre Enchanted, un evento londinense que tuvo lugar este mismo mes:  http://egl.livejournal.com/19427688.html
Este evento creado por y para lolitas, pero en otras ocasiones son las mismas tiendas lolita que se encuentran en Europa (como la de Baby the stars shine bright en París) las que realizan eventos a los que llevan a algunas modelos lolita japonesas como invitadas especiales. A continuación, observamos una fotografía de una Tea Party de Angelic Pretty de 2009 en cuyo evento estuvieron varias diseñadoras de AP (Maki, Asuka...)



Fuentes:


¡Conozcamos Ikebukuro!

By : アリス ♥
Ikebukuro (池袋) es uno de los mayores distritos comerciales y de entretenimiento de Tokyo. Situado en uno de los 23 barrios especiales de Tokyo; Toshima (豊島区), se encuentra próximo a Shinjuku y Shibuya. Destaca por sus servicios gastronómicos variados y sus numerosas tiendas.

Mapa de Tokyo (www.gotokyo.org)


Podemos acceder hasta aquí mediante varios transportes, dependiendo de nuestra localización.
Una vez llegamos a Japón, si deseamos viajar desde el Aeropuerto de Narita tardaremos aproximadamente una hora en tren hasta la Estación de Tokyo con la línea Narita Express.


Si por el contrario queremos llegar desde Ôsaka, tardaremos 2 horas y media en tren desde la Estación Shin-Ôsaka hasta la Estación de Tokyo, tomando la línea Tokaido Shinkansen (Nozomi).

Una vez en la Estación de Tokyo, tardaremos 23 minutos desde esta a la céntrica Estación de Ikebukuro con la línea Yamanote.

Apoyándonos en el siguiente mapa podemos hablar de las zonas más destacadas del distrito de Ikebukuro:


Mapa de Ikebukuro (http://www.gotokyo.org)

Encontramos la Estación de Ikebukuro casi en el centro, siendo esta una de las más transitadas de todo Tokyo por detrás de la de Shinjuku. Las calles principales (dori) son Sunshine 60 dori y Green Odori, que vertebran la mayor parte de los comercios y edificios importantes.

Algunos de los más destacables lugares de interés son los siguientes:

  • Sunshine City : complejo que consta de 5 edificios, incluyendo un observatorio y una terraza al aire libre que pueden visitar los turistas los fines de semana. También incluye numerosas tiendas y restaurantes.
  • Sunshine Aquarium: acuario cuya temática es la de un oasis, mezclando los pingüinos con una atmósfera exótica.
  • Namco Namjatown: especial parque temático donde además se pueden encontrar excelentes servicios gastronómicos.
  • Jiyu Gakuen Myonichikan: un emblemático edificio que fue diseñado por Frank Lloyd Wright encargado también del Museo Guggenheim de Nueva York.

Jiyu Gakuen Myonichikan (www.locationbox.metro.tokyo.jp)
  • Centros comerciales: Esola Ikebukuro y Lumine Ikebukuro. Ambos ofrecen gran cantidad de servicios tanto de tiendas para mujeres como cines, cafeterías,..
  • BicCamera: empresa electrónica veterana cuyos edificios más importantes se sitúan en la zona. Esto muestra como Ikebukuro es una zona líder en el sector.
  • Nekobukuro: uno de los lugares preferidos de muchos. Su nombre es un juego de palabras entre la palabra gato, y el nombre del barrio. Este designa un espacio donde el visitante paga para jugar e interaccionar con gatos. No es esto un hecho extraño pues muchas veces las mascotas no son permitidas en las viviendas y establecimientos como este cubren esta necesidad.
Nekobukuro (www.tokyoezine.com)

Además encontramos un predominio de las librerías, una de las mayores de todo el mundo; Junkudo Book Store, se encuentra en Ikebukuro.
También son relevantes las tiendas dedicadas al anime, manga y videojuegos, sobre todo aquellas destinadas al público femenino.



Junkudo Book Store (http://www.junkudo.co.jp/)

No debemos olvidar la tradición gastronómica que tiene la zona en cuanto al Ramen, pues son variadas sus formas de cocinarlo. Algunos de los restaurantes más recomendables donde podemos encontrarlo son Taisho-ken y Tonchin.

Comida del restaurante Taisho-ken (http://www.tai-sho-ken.com/)

En definitiva, Ikebukuro es el resultado de un distrito lleno de lugares que visitar, zonas de ocio y una gran gastronomía. Por ello debe de ser una parada obligatoria para aquellos que deseen visitar la capital japonesa.


Fuentes:

- Copyright © Shibuya Scramble - Tema original: Date A Live - Edición y traducción: Dorian Lacroix -